La UCAB moviliza más de 50 toneladas de ayuda para los afectados por los sismos

El campus de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB) en Montalbán ha cambiado su rutina académica por un despliegue de logística humanitaria sin precedentes. Apenas días después del doble terremoto que sacudió la franja centro-norte y centro-occidental del país el pasado 24 de junio, la comunidad universitaria ha logrado recolectar, clasificar y despachar más de 50 toneladas de insumos esenciales, destinados a paliar la crisis que golpea con fuerza a comunidades de la Gran Caracas y el estado La Guaira.

El esfuerzo, coordinado directamente por el Movimiento Estudiantil en alianza con dependencias clave como Desarrollo Estudiantil, Identidad y Misión, Egresados y Extensión Social, ha convocado a más de 500 voluntarios. Desde el viernes 26 de junio, este contingente de jóvenes y trabajadores distribuye jornadas extenuantes para recibir desde agua mineral y alimentos no perecederos hasta insumos médicos complejos y herramientas de rescate.

La primera gran oleada de ayuda requirió una flota de 10 camiones que ya trasladaron los cargamentos hacia puntos críticos de distribución. Entre los destinos atendidos destacan los centros de bomberos y centros asistenciales de Catia La Mar, el polideportivo Pariata en La Guaira, refugios y zonas afectadas en El Junquito, El Paraíso, San Bernardino, Caricuao y Guarenas, además de canalizar asistencia directa a miembros de la propia comunidad ucabista que sufrieron pérdidas en sus viviendas.

Una logística impulsada por la urgencia

La respuesta humanitaria no solo se ha valido de las donaciones recolectadas en las sedes de Caracas y UCAB Guayana, sino también del uso estratégico de la tecnología para equipar a las brigadas de primera línea. Levi Aguinagalde, estudiante de Economía e integrante del Movimiento Estudiantil, detalló que a través de una campaña en la red social Ágora, impulsada junto al World Liberty Congress, se lograron adquirir herramientas críticas de conectividad y rescate. «Pudimos comprar dos antenas Starlink, cinco pares de walkie-talkies, diez powerbanks, picos, linternas, palas y cascos para abastecer a nuestras brigadas de emergencia y a los bomberos universitarios», explicó el dirigente.

El despliegue institucional cuenta además con el respaldo del Centro de Salud Santa Inés y la cooperación de empresas y organizaciones aliadas como Empresas Polar, Gama, EY, la Universidad de Los Andes (ULA) e iniciativas civiles provenientes de estados como Anaco y Barinas.

Para las autoridades universitarias, este movimiento masivo trasciende la simple gestión de inventarios. El rector de la UCAB, Arturo Peraza, S.J., enfatizó que la masiva respuesta estudiantil es el reflejo directo de la formación jesuita orientada a la acción social. «Uno mira a los chicos y el tema de la dimensión espiritual es central para ellos. Verlos comenzar haciendo una oración, cerrar las actividades encomendándose a Dios y sentir que Dios los acompaña en medio de esta situación es un signo maravilloso y conmovedor», señaló el rector, vinculando el esfuerzo con la premisa ignaciana de «en todo amar y servir».

Por su parte, el padre César Muziotti, S.J., director de Identidad y Misión, describió el operativo como «un movimiento humano muy grande para tratar de aliviar el dolor de tantas hermanas y hermanos venezolanos que han perdido muchísimo en un momento tan complejo».

La emergencia continúa: qué se necesita ahora

Pese al volumen de ayuda gestionado durante las primeras 72 horas, las necesidades en el terreno siguen siendo críticas. Los organizadores del centro de acopio confirmaron que las instalaciones de Montalbán permanecerán abiertas para recibir donaciones, al menos, hasta el próximo viernes 3 de julio.

En esta fase de la contingencia, las prioridades de recolección se han modificado para atender necesidades específicas reportadas desde los refugios y las zonas de remoción de escombros. Se solicita con urgencia la donación de:

  • Insumos médicos: Fármacos para el manejo del dolor, medicamentos procoagulantes y ampolletas para tratamientos de emergencia.
  • Herramientas de rescate: Picos, palas y taladros.
  • Sustento básico: Agua mineral, bebidas isotónicas, alimentos no perecederos, así como ropa y mantas en buen estado para niños.

El centro de acopio principal continúa operando de manera continua en las canchas y áreas designadas del campus de Montalbán, sirviendo como uno de los nodos de articulación civil más importantes de la capital durante esta crisis nacional.

Versión nota de Juan Ernesto Sánchez Figuera de El Ucabista

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