“La tierra tembló. La misión se hizo una” recoge los resultados de la respuesta inmediata articulada por las obras jesuitas ante la Emergencia Venezuela 2026. Solo desde el Centro de Acopio del Colegio San Ignacio se acompañó a 70.111 personas y se movilizaron 471,22 toneladas de ayuda humanitaria.
Caracas, septiembre de 2026.— La Compañía de Jesús en Venezuela presentó “La tierra tembló. La misión se hizo una”, una memoria que documenta la respuesta inmediata desplegada tras los terremotos del 24 de junio de 2026 y los principales resultados de la movilización desarrollada durante la primera fase de la emergencia.
La publicación recoge cómo una red de obras educativas, sociales, universitarias, pastorales y humanitarias articuló sus capacidades para responder a las necesidades de las comunidades afectadas. UCAB, Fe y Alegría, Colegio San Ignacio, Complejo Educativo Jesús Obrero, CERPE, Centro Gumilla, Servicio Jesuita a Refugiados y la red de parroquias participaron bajo la coordinación de la Oficina de Desarrollo / Unidos en la Misión.
La respuesta movilizó a voluntarios, organizaciones, empresas, donantes, comunidades y redes nacionales e internacionales. Solo el Centro de Acopio del Colegio San Ignacio acompañó a 70.111 personas, procesó 2.374 solicitudes y movilizó 471,22 toneladas de ayuda humanitaria, con la participación de más de 300 voluntarios. A este esfuerzo se sumaron acciones en protección, acompañamiento psicosocial, educación, asistencia humanitaria y organización comunitaria.
Para el Padre Jesús «Txuo» Rodríguez Villarroel, S.J., director de Unidos en la Misión y coordinador de la Emergencia 2026 de la Compañía de Jesús, la publicación busca trascender las cifras:
“Esta memoria no quiere ser solamente un recuento de cifras. Es, sobre todo, el testimonio de lo que ocurre cuando muchas capacidades, instituciones y personas deciden ponerse al servicio de una misma misión. La respuesta inmediata termina como fase, pero nuestra responsabilidad continúa: acompañar, recuperar y reconstruir”.
Uno de los principales aprendizajes documentados fue que la solidaridad necesita organización. Para ello se establecieron mecanismos de registro, validación y seguimiento de las donaciones bajo tres principios: transparencia, trazabilidad y dignidad.
Con esta memoria se cierra la documentación de la fase de respuesta inmediata y se abre el camino hacia la recuperación y reconstrucción, reconociendo el aporte de voluntarios, comunidades, organizaciones, empresas, donantes y aliados que hicieron posible la respuesta.
A continuación, compartimos la memoria íntegra “La tierra tembló. La misión se hizo una”, con los principales datos, resultados y aprendizajes de la respuesta inmediata desplegada tras los terremotos del 24 de junio de 2026.